Visitar La Gomera y no pasar por el emblemático pueblo de Chipude es un claro error fácil de evitar, lo que implica un plus en forma de mercadillo ideal para adquirir los productos insulares más típicos con garantía de autenticidad. Desde licores tradicionales y muy famosos, como el guarapo o el gomerón, hasta la célebre miel de palma –el árbol que puebla buena parte del territorio insular–, en este mercado se huele, se palpa y se siente la idiosincrasia local.